Estas actividades se centran en el desarrollo de la coordinación visomotoro, óculo-manual y empiezan alrededor de los 5 o 6 meses.
Debemos tener en cuenta que el desarrollo del movimiento de
la mano es de suma importancia para las construcciones psíquicas. Considerando
esto debemos favorecer el desarrollo de la coordinación visomotora.
El niño va a entender el mundo que lo rodea a través de
estas experiencias, y de este modo aprenderá a transformar el entorno a través
de sus actos.
El reflejo de prensión se va convirtiendo en un movimiento
voluntario gracias a las experiencias y a la mielinización.
La observación es la mejor manera de informarnos de las
necesidades del niño para poder preparar el ambiente adecuado para lo que
necesita para tener un desarrollo integral.
El niño no puede hacer todo lo que piensa o todo lo que le
gustaría porque su desarrollo motor no está completo, por ese motivo deberemos
estimular la práctica continua del movimiento.
Debemos considerar que en esta etapa encontramos dos crisis de desarrollo:
- La permanencia del objeto (8 meses aprox.): el niño empieza a entender que si no ve un objeto continúa existiendo. Esta crisis dura alrededor de un mes.
- Ansiedad a los extraños (8 meses aprox.): empieza a ser consciente de que, aunque no ve las personas siguen existiendo. Esta crisis dura alrededor de un mes.
Los propósitos generales:
- Contribuir al desarrollo y refinamiento de la coordinación óculo-manual.
- Ofrecer la posibilidad de que las dos manos trabajen juntas.
- Ofrecer distintas oportunidades para desarrollar las diferentes formas de agarrar (pulgar-índice-medio-anular-meñique).
- Contribuir al desarrollo de la independencia, voluntad, autoestima y autoconfianza.
- Siempre nos vamos a sentar a nuestro lado dominante (diestra, derecha – niño a la izquierda).
- Siempre nos sentamos a la misma altura que el niño.
- Somos el modelo al coger el material, así que lo debemos hacer con delicadeza y dos manos.
- Manejar y mover el material de la manera que nosotros queremos que el niño lo haga.
- En las presentaciones se hacen los mínimos movimientos posibles, para que lo pueda hacer el niño.
- Los movimientos en las presentaciones deben ser suaves y fluidos.
- Agacharnos con las piernas rectas.
- El pelo recogido
- Sin anillos, ni joyas en los brazos.
- Vocabulario adecuado.
- No mezclamos movimiento y lenguaje, o hablamos o nos movemos.
- Invitar al niño a trabajar Ven, acompáñame, te voy a mostrar un material.
- El material lo colocamos en frente del niño, no en frente nuestro.
- La presentación empieza cuando cogemos el material y termina cuando devolvemos el material al estante.














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